
LA DISQUISICIÓN: LA FRIVOLIDAD DE LA MUERTE...
Da pena, verdadera pena, una pena tan inmensa que a uno se le quitan las ganas de todo, leer o escuchar noticias de cómo está la situación en el continente africano. Este fin de semana he tenido la ocasión de leer un artículo documentadísimo y sumamente interesante de un conocido economista sobre las calamidades que sufren los africanos (por mencionar África, aunque igualmente ocurre en otros lugares del mundo). La media de muertes diarias es escalofriante, la cantidad de personas que padecen de SIDA, espeluznante; elefantiasis, hambrunas, deshidratación, infecciones... Por no hablar de las dictaduras que aún perduran en algunos países africanos. Por poner un ejemplo, las elecciones nigerianas se celebrarán próximamente con dos singulares candidatos a la presidencia: dos exdictadores sangrientos que ya mandaron en el país. Así está el patio. No puedo evitar sentir verguenza ajena cuando nos escandalizamos por un accidente o una tragedia en los países desarrollados en la que mueren 10, 15 o 20 personas. Por supuesto, es trágico, pero ¿qué son 10 muertes con las miles que se producen diariamente en los países desfavorecidos? ¿Es que vale más una vida en Francia, por ejemplo, que en Etiopía...? Es cruel, desesperante, triste. Y no hacemos nada, yo incluido, nada, de nada, de nada.
¿Quieres decirle algo al autor de este artículo?: Enrique Navas. biblionet07@hotmail.com |