Imagen extraída de la web diarimes.com

Tarragona estrena la primera biblioteca de las cosas, que se instaura en el casal de entidades del barrio de Sant Salvador…

La iniciativa, que se ha presentado en sociedad este sábado, se basa en un servicio de préstamo de objetos de uso cotidiano. Para ser usuario, hará falta darse de alta como socio con una cuota a precio popular. El material en préstamo se podrá ceder o dar y los impulsores esperan ofrecer un «servicio a la diversidad» a la comunidad. Así, en este espacio se podrán pedir artículos sanitarios, como muletas o sillas de ruedas, pero también herramientas de bricolaje o limpieza. El proyecto cooperativo y de economía circular también incluye un calendario de talleres de reparación para alargar la vida útil de los artículos.

El barrio de Sant Salvador de Tarragona ha dado la bienvenida a la biblioteca de las cosas este sábado con una jornada de puertas abiertas donde se han captado los primeros socios de este proyecto. En las próximas semanas, los impulsores auguran sumar nuevas adhesiones y al mismo tiempo, empezar el catálogo de material para dejar en préstamo. La iniciativa funciona de forma similar a una biblioteca convencional, de manera que habrá que ser socio para llevarse a casa un objeto durante un tiempo determinado. La propuesta, basada en un modelo de economía circular, busca reducir los residuos a la vez que se fortalece la red de apoyo vecinal.

Dos entidades tarraconenses han sido las impulsoras de esta propuesta, con el soporte económico de una subvención de la Diputación de Tarragona. Por una parte, el Far Cooperatiu se ha implicado a través del proyecto Circulars, mientras que la asociación Ariadna -vinculada a la comunidad del barrio- se encargará de gestionar el día a día del servicio.

Entre la variedad de artículos que se pondrán a disposición de la comunidad, se podrán encontrar desde herramientas de bricolaje a material sanitario. Como punto diferencial de otras bibliotecas de las cosas, también se incluirá material sostenible para celebraciones en el catálogo del servicio. Meritxell Vilella, miembro de la asociación Ariadna, ha señalado que la voluntad es ofrecer «un servicio a la diversidad», motivo por el cual se prestará una atención especial a las urgencias de cada usuario. «Valoraremos mucho la necesidad de cada persona, no es lo mismo si a alguien le hace falta una silla de ruedas para una excursión de forma puntual o bien si tienes una enfermedad y su uso se alarga», ha apuntado.

Talleres de reparación para alargar la vida útil de los objetos

El proyecto no solo se centra en el préstamo de objetos de uso cotidiano, sino que va más allá. Así, durante todo el año se harán talleres de reparación de artículos, como es el caso de bicicletas. El objetivo es incentivar a la población a optar por arreglar aquellos objetos que puedan tener una segunda vida o bien alargar la vida útil. También se incluirán propuestas sobre cocina de aprovechamiento o reutilización de la ropa. Todo, para apostar por la economía social y circular.

Una biblioteca para poner a Sant Salvador en el mapa

El hecho de que la biblioteca de las cosas se encuentre en el barrio de Sant Salvador no es casual. Más allá del factor emocional que vincula a los impulsores con la comunidad donde han crecido, la voluntad es convertir la zona en un referente, ya sea en otros barrios de la ciudad o del Camp de Tarragona. «Este ha sido siempre un barrio que se ha ayudado, hay una red de vecinas que se ayudan las unas en las otras, nos apetecía aportar en el barrio para dar más entidad a eso que ya pasaba», ha afirmado la socia del Far Cooperatiu Cristina Rodríguez.

El espacio donde se ofrecerá el préstamo de objetos es el casal de entidades del barrio, un edificio de titularidad municipal. La biblioteca de las cosas estará abierta al público presencialmente cada martes de nueve y media de la mañana a la una y media del mediodía y las tardes del miércoles, de las tres y media a las siete y media de la noche. El servicio prevé abrir pronto un catálogo en línea, que se elaborará a través de una colaboración con la Universidad Rovira i Virgili.

Fuente: web diarimes.com