En pleno siglo XXI, son muchos los motivos por los que una persona va a la biblioteca. Eso es una evidencia: todo acto viene precedido de unas causas. Lo que quiero poner de manifiesto y expresar en este artículo son 50 razones convincentes para ir a la biblioteca porque, de alguna manera, van a mejorar nuestras vidas o nos van a proporcionar algún tipo de beneficio. Algunas son muy evidentes y muy «primitivas»; otras, más modernas o más de actualidad. Vamos allá…

Estos son mis 50 motivos/razones:

biblioteca

  1. Sacar en préstamo un libro impreso o varios por no tener dinero, ganas o posibilidades de comprarlo. 
  2. Permanecer leyendo o estudiando en una sala de lectura habilitada para ello en la biblioteca, apartados del mundanal ruido.
  3. Conectarnos a Internet.
  4. Hacer amigos.
  5. Ligar.
  6. Leer la prensa diaria: digital o impresa.
  7. Conocer personas y sus historias enriquecedoras (La Biblioteca Humana).
  8. Usar el préstamo digital de la biblioteca para descargarnos un e-book.
  9. Obtener el asesoramiento del bibliotecario para cualquier duda o necesidad informativa que tengamos.
  10. Apuntarnos y acudir a un club de lectura en una biblioteca pública.
  11. Acudir a actividades de Extensión Cultural organizadas por la biblioteca.
  12. Obtener un listado de novedades de la temática que necesitemos para un trabajo académico o nuestro propio empleo. Crear, por así decirlo, un perfil de interés para recibir notificaciones.
  13. Escuchar música.
  14. Ver películas.
  15. Consultar la hemeroteca de la biblioteca.
  16. Acudir a un cuenta-cuentos con los más pequeños de la casa.
  17. Ir a presentaciones de libros con sus autores.
  18. Tener espacios de creación para estimular el talento, el trabajo en grupo y el aprendizaje (makerspaces).
  19. Que tus hijos tengan un espacio confortable y adecuado donde jugar, aprender y pasar el tiempo.
  20. Buscar bibliografía para un trabajo o similar que estés realizando a través de un catálogo que, además de mostrarte lo que la biblioteca posee, te conecta con el catálogo de otras bibliotecas y con múltiples recursos digitales.
  21. Adquirir habilidades personales que no teníamos.
  22. Solucionar interrogantes y pedir ayuda al bibliotecario en materia laboral/búsqueda de empleo.
  23. Solucionar interrogantes y pedir ayuda al bibliotecario en materia académica.
  24. Si somos investigadores/profesores, solicitar que el bibliotecario de enlace nos ayude en nuestras tareas.
  25. Pedir asesoramiento al bibliotecario sobre cómo conseguir más visibilidad en nuestros trabajos, bien académicos, bien de investigación.
  26. Hacer uso del servicio de «prescripción literaria» de la biblioteca: ¿Qué me aconseja el bibliotecario/a que lea según mis gustos?
  27. Solicitar el carnet de la biblioteca.
  28. Consumir «lectura fácil» si tenemos problemas de comprensión lectora.
  29. Leer libros preparados para personas con discapacidad visual si es nuestro caso.
  30. Apuntarnos y acudir al cineclub de la biblioteca si nos gusta el cine.
  31. Disfrutar de un buen audiolibro sobre un confortable sofá con unos cómodos cascos.
  32. Pedir asesoramiento sobre tutoriales en cualquier formato en Internet sobre la materia que nos interese.
  33. Solicitar ayuda para hacer un buen y bonito curriculum vitae.
  34. Sacar en préstamo un e-reader durante una temporada para leer en electrónico (!sí, las bibliotecas los prestan!).
  35. Sacar en préstamo un videojuego o elementos lúdicos y/o recreativos
  36. Aprender aplicando a tareas normales técnicas que incluyen el juego (gamificación).
  37. Sanar nuestras emociones a través de la Biblioterapia.
  38. Encontrar un enlace entre la biblioteca universitaria y la docencia y la investigación.
  39. En bibliotecas escolares, que el niño tenga un segundo lugar en su etapa educativa.
  40. Alfabetizarnos informacionalmente.
  41. Alfabetizarnos mediáticamente.
  42. Alfabetizarnos digitalmente.
  43. Encontrar un tercer lugar tras nuestro domicilio y el trabajo para hacer tareas pendientes.
  44. Encontrar un refugio en caso de que lo necesitemos a salvo de las inclemencias del propio día a día si nuestra situación es precaria.
  45. Aprender a usar programas y aplicaciones que nos pueden ser necesarias: gestores de referencias bibliográficas, bases de datos, motores de búsqueda, etc.
  46. Aprender a usar el OPAC (Catálogo automatizado) de la biblioteca y la Herramienta de Descubrimiento si la hubiera.
  47. Aprender en general, el uso y aprovechamiento de la biblioteca para venideras ocasiones con el servicio de «Formación de usuarios» de la biblioteca.
  48. Consolidar nuestro hábito lector.
  49. Iniciar nuestro gusto por la lectura si aún no somos lectores habituales.
  50. Contribuir a que nuestra vida y nuestros hábitos sean sostenibles y que la propia biblioteca contribuya a la consecución de los ODS de la Agenda 2030.

Artículo escrito por Enrique Navas Benito / Director de la Academia Auxiliar de Biblioteca y de la Revista Desiderata

 
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